sábado, 27 de agosto de 2011

La charla pasó en ese lugar que inventamos como banco, pero esta vez no se trataba trivialidades. No sé si era verano u otoño, no recuerdo bien, pero puedo jurar que todo caía como hojas secas y frías. Yo me sabía el guión de memoria. El brillo de los ojos tiritaba como el invierno. Sabía como actuar y un poco a propósito huí de la escena escribiendo nuestro destino, donde meprometías ibas a hacer cualquier estación primavera.

1 comentario:

No me gustan los anónimos.